FETE-UGT dice NO a las medidas del Gobierno en materia educativa

El Anteproyecto de Ley de Mejora de la Calidad de la Educación (LOMCE) que hemos conocido hoy supone un retroceso para la educación de este país, un paso atrás en la consecución de un sistema educativo estable y moderno.

La reforma que plantea el Ministro Wert va a suponer la séptima ley orgánica educativa en la democracia.

Al anuncio de la vuelta de la reválida al finalizar cada etapa se suma la subvención a los centros que segregan al alumnado por sexo, la disminución de las becas, la segregación temprana de los estudiantes así como la desaparición de la asignatura de Educación para la Ciudadanía.

Además, el Ministro Wert pretende aumentar los contenidos educativos mínimos que fija el Estado para las comunidades, disminuyendo la autonomía educativa de las mismas.

Introduce la movilidad forzosa del profesorado tanto a nivel territorial como profesional. Esto significa que el profesorado estará al servicio del Gobierno y no al de la sociedad. Aumentará el número de desplazados como consecuencia del incremento del horario de unas asignaturas en detrimento de otras y se le podrá asignar la impartición de cualquier asignatura de su cuerpo.

FETE-UGT considera que estas medias que afectan a las condiciones laborales del profesorado deben negociarse en la Mesa Sectorial de Educación y contemplarse en el Estatuto Docente que falta por desarrollar.

A los recortes ya sufridos como aumento de ratios y horarios, disminución de profesores, despido de interinos, desaparición de programas… ahora se unen una serie de medidas que conducirán a la selección y segregación del alumnado, atacando gravemente la calidad y la equidad de nuestro sistema educativo.

Dentro de la enseñanza obligatoria pretenden incluir una FP Básica que, una vez más, pretende separar a los alumnos cada vez más jóvenes y menos aventajados y que supondrá un cajón de sastre para aislar a los alumnos con dificultades.

FETE-UGT califica la nueva ley educativa del Gobierno como contrarreforma porque supone una vuelta de tuerca tanto en lo que a derechos laborales de los trabajadores de la enseñanza respecta como en las conquistas sociales conseguidas a través de la educación.

Consideramos que la LOMCE es una ley retrógrada, centralista y adoctrinadora y que el Gobierno no considera la educación como una prioridad sino como un instrumento a través del cual afianzar su ideología.

FETE-UGT desconoce si esta ley cuenta con memoria económica; en cualquier caso nos preocupa cómo piensan financiarla cuando la mayoría de medidas adoptadas por este Gobierno se limitan a recortar.

Tal vez sería oportuno volver a retomar el tema del Pacto por la Educación, pues una vez más ésta se ve sometida a vaivén del Gobierno de turno. Según los estudios europeos, los países con mejores resultados académicos son los que han mantenido sus grandes leyes educativas y solo han incluido reformas parciales.