Segundo Píriz niega el anticipo de pagas extras al personal de la UEx

Previamente a la rueda de prensa en la que el consejero de Economía de la Junta de Extremadura aseguraba haber ofrecido a la Universidad de Extremadura 5 millones de euros para afrontar el anticipo de la paga extraordinaria, el Rector, Segundo Píriz, informaba vía correo electrónico a todo el personal de que la institución no tiene intención de hacer efectivo el anticipo de las pagas extras que sí ha percibido el resto de los empleados públicos de nuestra comunidad autónoma.

Desde FETE-UGT consideramos que esta negativa supone una evidente discriminación hacia los trabajadores de la UEx, y que los motivos alegados por el Rector, de tipo fundamentalmente técnico y presupuestario, no tienen base en que sustentarse, muy especialmente tras conocerse las declaraciones del consejero.

Éste es el contenido íntegro del mensaje que ha recibido la comunidad universitaria:

Estimado compañero/a:

Tras la entrada en vigor de la Ley de Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma de Extremadura para 2013, se ha suscitado un debate interno en la comunidad universitaria respecto al anticipo de pagas extras para los empleados públicos de la Universidad. La Universidad de Extremadura, sin entrar en la medida adoptada por la Comunidad Autónoma de Extremadura, que tiene atribuidas competencias legislativas, no afronta la aplicación al ámbito que nos corresponde por las siguientes circunstancias:

1) La previsión legal no proyecta una aplicación directa y de obligado acatamiento, al acogerse a una posibilidad que, en todo caso, la supedita al estado económico y presupuestario de cada entidad. La UEx presenta una situación peculiar, pues cuenta con empleados públicos de diversa naturaleza, supeditados a regímenes jurídicos diferentes.

2) Entre los empleados públicos de la UEx, un amplio colectivo está sometido exclusivamente a la legislación estatal y respecto a ellos las entidades autonómicas no poseen atribuciones para perfilar un régimen diferenciado. En concreto, se trata del personal funcionario docente e investigador, que se rige por las directrices básicas que impone la Ley de Presupuestos Generales del Estado (LPGE).

El texto de la LPGE no contiene previsión alguna que haga factible los anticipos de pagas extras a este colectivo, sometido al devengo que impone su artículo 33 de la Ley 33/1987, de 23 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para 1988 (vid. al respecto, artículo 26.Uno de LPGE para 2013, que únicamente hace una excepción con el ámbito de la docencia universitaria para posibilitar que la cuantía del complemento de destino pueda ser modificada). Además, este colectivo abona cuotas a Muface por catorce pagas (doce mensualidades y dos extraordinarias). Este hecho supone una dificultad añadida, pues aunque pudieran anticiparse las pagas, se precisaría una normativa legal para realizar las cuotas sin el devengo oportuno y, por tanto, que previera las circunstancias posteriores del reajuste; piénsese, por citar un ejemplo, la situación de un funcionario que causara baja antes de devengarse el período pertinente y que pagara unas cuotas sin correspondencia con las que realmente resultaran.

Por otro lado, el Personal Laboral de Administración y Servicios posee un régimen retributivo diferenciado, al contar con tres pagas extras (junio, septiembre y diciembre), circunstancia que tampoco se acoge a la Ley Autonómica para aplicarse con el alcance que proyecta. Además, los Técnicos de Apoyo perciben las pagas extras prorrateadas por meses devengados, ante la diversidad de circunstancias y temporalidades que presentan. El anticipo global al comienzo del ejercicio acarrearía graves problemas técnicos, ya que el fin de cada contratación determinaría una devolución singular de las pagas anticipadas.

Para salvar los problemas técnicos anteriores, se necesitaría una alteración total del programa que soporta los recursos humanos y que, al ser exclusivo de esta Universidad, tendría que ser sufragado económicamente por la misma y precisaría del tiempo que comporta una modificación de envergadura.

3) La situación económica y presupuestaria de la UEx es conocida por la comunidad universitaria. Los sucesivos recortes en los presupuestos, que se verán nuevamente reflejados en los que se presenten para el año 2013, hacen que la obligada estabilidad presupuestaria se vea afectada. Este hecho puede distorsionar una tesorería rigurosa, con una austeridad encomiable que, gracias a una gestión modélica, paga mensualmente nóminas y proveedores.

La UEx no dispone de una tesorería que sufrague los anticipos de extras, porque existen retrasos en las subvenciones nominativas de la Comunidad Autónoma y en otros montantes por distintas partidas. Hasta la fecha, la Comunidad Autónoma debe a la UEx más de veinte millones de euros, cantidad que se ha afrontado por otros ingresos finalistas, especialmente la partida para construcción de Institutos Universitarios de Investigación, que ha cubierto necesidades básicas pero que disminuirá en el año 2013 cuando se aborde el pago de las distintas fases constructivas. Dadas las relaciones fluidas con el gobierno de Extremadura, esperamos que esta situación se normalice.

Las citadas dificultades de tesorería aumentarán con el recorte sustancial de la subvención nominativa, que mensualmente ascenderá a 7.260.566 euros, frente a los casi nueve millones de euros que implica el pago de nóminas mensuales y de la seguridad social. Tal circunstancia obliga a afrontar con fondos propios la diferencia existente.

Anticipar las pagas extras dificultaría el pago de las nóminas ordinarias y a los distintos proveedores, para quienes la Ley de Morosidad impone el pago en un máximo de 45 días y que por aplicación del Derecho Europeo pretende reducirse en 2013 a 30 días, so pena de incurrir en las responsabilidades que se imponen por su incumplimiento.

4) El anticipo de pagas supone que cualquier baja o cambio genere la inmediata petición de reintegro; si no fuera atendida, crearía un nuevo problema, porque esta Universidad no cuenta con la colaboración de las entidades que tienen legalmente atribuida la puesta en marcha de procedimientos de apremio. La eventualidad de esta situación, sin garantía de ser resarcida, comporta una responsabilidad de quien pone en marcha el mecanismo provisional de anticipos de pagas. Esto no sucede en el ámbito de la Administración Autonómica, que dispone de tal posibilidad legal.

5) Por último, recordemos que la UEx puso en marcha a finales del ejercicio 2012 una convocatoria extraordinaria de anticipos reintegrables para que las personas con mayores necesidades dispusieran de una cuantía económica ante la merma de la eliminación de la paga extraordinaria de diciembre. Hemos sido y somos plenamente conscientes de la situación que se produce por el recorte de una paga extraordinaria que, como no podía ser de otra manera, asumimos solo porque viene impuesta legalmente.

Conforme a lo indicado, espero que la comunidad universitaria sea conocedora de la situación y consecuente con la decisión adoptada.

Segundo Píriz Durán
Rector